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El Presidente de Cantabria, mantendor del Botillo

revilla_libro.jpgCercano y muy campechano, así se mostró el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, en su visita el pasado sábado a Fabero, ante medios de comunicación, políticos y todas aquellas personas que se acercaron a conocerlo.

Revilla es un hombre muy hablador y muy simpático que con un lenguaje directo y muy fácil de entender se metió en el bolsillo a los medios de comunicación, que le preguntaron desde su relación con el botillo hasta cómo solucionaría él la crisis. Tras la rueda de prensa, y siempre acompañado de cerca por su mujer, Aurora Díaz, acudió a la oficina del Banco Santander, donde le obsequiaron con una replica de un minero y unos libros. Tras esta visita, el presidente de Cantrabria, inauguro la exposición “Muñecas Rotas”, que todavía se puede visitar en la sala de exposiciones del Centro Polifuncional en horario de tarde.

revilla_mineros.jpgA continuación, el presidente de Cantabria, visito el Pozo Julia. Por donde iba había personas que querían saludarle y a su mujer, y es que Aurora vivió y estudio en Fabero y se acordaba perfectamente de muchos de sus compañeros y compañeras.

Por la noche, Revilla hizo las delicias de las más de doscientas cincuenta personas que abarrotaron la planta de arriba del Centro Polifuncional. Los botillos, servidos por Casa Dolores de Lillo del Bierzo, se hicieron esperar y es que el presidente de Cantabria, deleito a los asistentes con un discurso de más de hora y media en la que hablo de su relación con el Bierzo y con el Botillo y contó anécdotas de su vida, en Santander, en Lumeras. 

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El presidente de Cantabria, recibió del presidente del Consejo del Bierzo, la insignia de oro de la comarca; el alcalde de Fabero, le entrego una replica del escudo del Municipio y la asociación de Pensionistas y Jubilados “El Cangalón”, una figura de la estatua del minero de Fabero. Y el Presidente de Cantabria, repartió por las mesas pulseras mágicas de Cantabria y el Xacobeo 2010. Además prometió volver el año que viene porque se considera un enamorado del botillo, de Fabero y del Bierzo.